Custodia y mantenimiento del Libro de Actas.
Redacción y envío a todos los propietarios, de las actas de las juntas de la comunidad.

Custodia y mantenimiento del Libro de Actas.
Redacción y envío a todos los propietarios, de las actas de las juntas de la comunidad.
Si eres propietario, seguramente habrás asistido a más de una reunión de la comunidad o junta de propietarios. En caso de que no hayas podido asistir a la reunión, habrás podido saber los temas tratados a través del acta de junta de propietarios. No obstante, ¿Qué es exactamente? ¿Cuál es su importancia? En este artículo, intentaremos aclarar todas tus dudas.
Es el documento que acredita por escrito todos los temas tratados en la reunión, así como a los acuerdos a los que se ha llegado.
Este documento tiene una gran importancia, ya que refleja todos los temas expuestos en la junta. Todos los propietarios pueden acceder a la información, aunque no hayan podido asistir a la reunión. En caso de que seas un nuevo propietario, puedes ponerte al día con tan solo leer las actas. Tal vez quedaron asuntos pendientes o normas que te pueden afectar y esta es la mejor manera de poder garantizar una mínima seguridad jurídica.
Para que el acta tenga validez, es necesario que se incluya una información determinada. No hacerlo puede ocasionar la nulidad del escrito y de todos los acuerdos a los que se haya llegado. A continuación, detallamos todos los aspectos que debe de contener:
El contenido de un acta comunitaria debe de cerrarse en un plazo de 10 días naturales. Todos los acuerdos deben reflejarse en el libro de actas de la junta.
La persona encargada de redactar el acta de junta de propietarios es el secretario o presidente. Por otro lado, el responsable de firmar el acta será quien presidió la junta. En caso de ausencia por parte del presidente, debe de asumir su rol el vicepresidente. Si faltasen los dos, la junta puede nombrar a uno de los propietarios asistentes como presidente provisional. De esta manera, será él quien realice la firma del acta.
En caso de que el presidente se negara a firmar el acta de reunión, puede firmar en su lugar el secretario o administrador de fincas. Por otro lado, hay que enviar a los propietarios una diligencia en la que se notifica que el presidente se niega a firmar el acta. Esto puede hacerte pensar en que los acuerdos no tendrán validez. Pero, en realidad, esto no es así. La ausencia de firma del presidente no anula en ningún momento los acuerdos alcanzados.
Todo acuerdo adoptado en la reunión debe ser reflejado en el acta. En caso de que se acuerden actos que pueden ser contrarios a la comunidad o algún propietario, puede impugnarse el acta. Este trámite se realiza mediante la interposición de una demanda por vía judicial. El único requisito legal para poder impugnar un acuerdo es estar al corriente de pagos con la comunidad.
Una vez finalizada la reunión y confeccionada el acta, esta debe enviarse a cada propietario a su domicilio. Si el propietario no ha proporcionado otra dirección, todas las citaciones y notificaciones serán enviadas al piso o local perteneciente a la comunidad.
Como puedes ver, un acta de junta de propietarios es un documento de vital importancia para el buen funcionamiento de la comunidad.
